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Ética e independencia en tiempos de pandemia

11 agosto 2020

John Jairo Lache , Partner - Audit & Assurance |

A medida que el mundo continúa luchando contra el coronavirus y todos hacemos nuestra parte para ayudar a mitigar la pandemia, tanto personas como empresas están tomando medidas para superar esta crisis de salud pública mundial y sin precedentes en nuestra historia reciente.

Una de estas medidas es por supuesto la virtualización. Los cambios en las formas de trabajar, entre esas el trabajo a distancia, implican también que las profesiones de auditoría y contaduría hayan tenido que reinventar sus aproximaciones con clientes y en muchos casos la entrega de reportes e informes.

Sin embargo, este distanciamiento social, que es hoy parte de nuestra realidad, no debe separarnos de ninguna manera de la responsabilidad ética que tenemos en el ejercicio de nuestra profesión como contadores y auditores, más aún en momentos de adversidad es imprescindible apelar a nuestro Código Internacional de Ética para Contadores y las Normas Internacionales de Independencia.

La incertidumbre que se vive hoy en todo el mundo ha hecho que las circunstancias para muchas compañías cambien repentinamente, es por esto que las necesidades que se deriven de esta “nueva realidad” deben ser respondidas por verdaderos Asesores Del Futuro. Es así como los profesionales deben apoyar a sus clientes en su adaptación y recuperación, y equilibrar el asesoramiento sin ceder a las presiones ni actuar en contra de las responsabilidades éticas que podrían llevarlos a infringir los principios fundamentales.

Como actores clave en el ecosistema de información financiera, los contadores y auditores, están llamados a producir, analizar y entregar la información sobre la cual se tomarán decisiones críticas. Al hacerlo, será importante que cumplan con su obligación ética de actuar con integridad, incluso cuando hacerlo lleve a discusiones que puedan resultar desfavorables a los intereses de sus clientes.

La presentación de informes financieros fiables, veraces y las auditorías independientes son ahora muy necesarias para los inversores y otras partes interesadas, y tienen un papel importante que desempeñar en la gestión de los resultados. Cabe destacar que estos estados financieros son fundamentales para reducir al mínimo los daños y redistribuir los recursos para la recuperación de la confianza en el mercado.

En este sentido, valores como integridad, competencia, debido cuidado, objetividad, comportamiento profesional y confidencialidad, tanto de los contadores como de los auditores son claves para reevaluar el nivel de las amenazas y revisar las medidas que toman para mantener la independencia.

Un reciente documento emitido por el IESBA (International Ethics Standards Board for Accountants), y del cual hemos tomado apartes para construir este artículo, es enfático al afirmar que los contadores y auditores deben cumplir con los cinco principios fundamentales de ética establecidos en el Código, es decir, la integridad, la objetividad, la competencia profesional y el debido cuidado, la confidencialidad y el comportamiento profesional, independientemente de sus funciones, deberes profesionales y de las circunstancias en las que desempeñan sus actividades profesionales.