Financiero: La apuesta de América Latina por las Fintechs

Los centros financieros Fintech, ciudades donde se reúnen nuevas empresas, talentos y fondos, están proliferando en todo el mundo, acompañados además de la innovación constante de los servicios financieros. Sin embargo, a juicio de Gerardo Sotelo, socio de Auditoría de BDO Colombia, el éxito de estos, depende de una variedad de factores, incluido el acceso a la financiación y el talento, así como el enfoque de los reguladores pertinentes.

La mayoría de los países de Europa han hecho algún intento formal de fomentar el desarrollo de las industrias Fintech domésticas, con Alemania e Irlanda punteando en resultados hasta el momento. La escena asiática despegó más tarde que en los EE. UU. o Europa, pero últimamente ha experimentado un rápido crecimiento, especialmente en India, China y Singapur.

En los últimos dos años América Latina ha tenido un acelerado surgimiento de nuevas empresas financieras basadas en plataformas tecnológicas, lo que augura un profundo cambio en los mercados financieros, pero al mismo tiempo presenta un desafío para sus reguladores, según un estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Finnovista, una organización que fomenta el desarrollo de empresas Fintech.

El informe Emprendimientos Fintech en América Latina identificó a 703 emprendimientos en 15 países, con una oferta de soluciones que incluye todos los segmentos y las tecnologías que se observan a nivel global, dinamismo que favorece el surgimiento de una industria de servicios financieros digitales más innovadora e inclusiva en la región.

Tres de cada cinco empresas Fintech fueron establecidas entre 2014 y 2016, reflejando el potencial del sector que perciben los emprendedores. El estudio advierte que al mismo tiempo esto refleja que la mayoría de los productos y modelos necesitan madurar y crecer antes de que se conviertan en compañías sostenibles.

Brasil es el país que aporta el mayor número de emprendimientos con 230 firmas, seguido por México con 180. Colombia ocupa el tercer lugar con 84, seguida de Argentina con 72 y Chile con 65. Estos cinco países concentran casi un 90% de la actividad Fintech en América Latina.

Entre los encuestados, 41,3% afirma que su misión es servir a clientes que permanecen excluidos o sub atendidos por el sector de servicios financieros tradicionales, ya sean personas o pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo, a juicio de Sotelo, para que el sector pueda desarrollarse y lograr mayores impactos, será necesario profundizar el diálogo entre los emprendedores y quienes diseñan las políticas y regulaciones. El estudio recomienda, por ejemplo, la creación de bancos de prueba regulatorios (regulatory sandboxes) temporales en los que las Fintech puedan operar, evaluar sus modelos de negocio y ofrecer sus productos en ambientes monitorizados, así como permitir una transición suave para los emprendimientos y sus entes de control hacia una regulación y supervisión adecuada.