• Boletín Tax No.1 - 2018
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Boletín Tax No.1 - 2018

19 marzo 2018

Luis Miguel Jiménez Cifuentes , Gerente de Precios de Transferencia |

PLANEACIÓN EN PRECIOS DE TRANSFERENCIA - OPERACIONES DE FINANCIACIÓN

 

 

En esta oportunidad queremos compartirles nuestra visión respecto de la planeación tributaria en materia de precios de trasferencia referida a las operaciones financieras al interior de grupos multinacionales, de cara a los cambios introducidos al régimen luego de la reforma tributaria de 2016.

 

La estructura de capital (deuda vs patrimonio) de empresas en diversos tipos de industrias debería teóricamente exhibir algún grado de apalancamiento. Comúnmente en finanzas se afirma que una Compañía vale más si tiene un adecuado nivel de deuda.

Las razones que motivan esta aseveración provienen del mayor costo que implica para las empresas la financiación derivada del patrimonio. Los socios, generalmente esperan un mayor retorno sobre su inversión en comparación a la tasa de interés (o retorno) que esperaría percibir un acreedor por el otorgamiento de recursos en la calidad de deuda.

Adicionalmente, dado que el interés causado sobre las obligaciones financieras puede ser deducido para propósitos fiscales, una compañía con un nivel de endeudamiento adecuado tendría ventajas tributarias en relación con aquella financiada enteramente con recursos de sus accionistas.

A partir de lo anterior, se deriva que bajo el contexto de Grupos Multinacionales (MNE, por sus siglas en inglés) le resulte atractivo a las matrices financiar la operación de las filiales en diversas jurisdicciones a través de una combinación de deuda y capital.  Un mayor nivel de deuda no solo garantiza un menor pago de impuestos, si no que adicionalmente permite un retorno sobre la inversión (deuda) en un horizonte de tiempo mas corto (no hay que esperar a que la compañía reparta dividendos, estos son anticipados vía intereses).

Las autoridades tributarias en el mundo están bien informadas sobre los potenciales beneficios que una estructura de filiales apalancada podría suponer para los MNE y han propuesto diversos mecanismos que limitan la deducibilidad de los intereses. Las reglas de capitalización delgada son un buen ejemplo de ello.

Colombia no ha sido ajena a esta realidad, la autoridad tributaria local ha dispuesto de mecanismos más robustos que buscan en el contexto de los Grupos Multinacionales, controlar las deducciones generadas a partir de intereses sobre préstamos entre compañías pertenecientes al mismo grupo. La alineación del régimen de precios de transferencia colombiano al nuevo enfoque de tres niveles de la documentación comprobatoria, establecido como resultado de la Acción 13 del proyecto BEPS OCDE/G20 es una clara demostración de ello.

La legislación local previa reforma tributaria, establecía en el caso de operaciones financieras sujetas al régimen de precios de transferencia, que de no cumplirse con los criterios de comparabilidad descritos en el Art. 260-4 del E.T.  la autoridad tributaria tendría la potestad de re-caracterizar los montos concedidos en calidad de préstamo como patrimonio y los intereses causados como dividendos.  Los criterios de comparabilidad descritos en la norma implican básicamente que las condiciones en términos de montos, plazos, solvencia, calificación crediticia, garantías y tasas de interés acordadas en dichas operaciones sean propias de transacciones entre terceros independientes o cumplan con el principio de plena competencia.

Para el año gravable 2017 y subsiguientes, a parte de las atribuciones o potestades de las que ya goza la autoridad tributaria, contará también con mayor información respecto de las políticas y operaciones financieras desarrolladas al interior de los grupos multinacionales, dado que las matrices de dichos grupos y subsidiarias domiciliadas en Colombia, deberán presentar un informe maestro en el cual revelen, entre otros aspectos, las actividades financieras inter-compañía del grupo.

Esta nueva obligación, junto con la ya mencionada normativa local, crea un cúmulo de información que le permitirá al fisco iniciar con mayor certeza controversias respecto de la estructura de capital de subsidiarias o matrices que operen en Colombia.

A la luz de la normativa local y los cambios introducidos, desde el punto de vista de la planeación tributaria, es necesario crear o fortalecer políticas que regulen las operaciones financieras al interior de los grupos multinacionales, alineando dichas operaciones al principio de plena competencia no solo en lo referido al precio de la transacción (tasa interés), sino teniendo en cuenta todos los criterios de comparabilidad que la norma establece.

A partir de una planeación robusta, se pueden lograr altos beneficios tributarios y de flujo de caja, a la vez que se limitan los riesgos sancionatorios derivados de la aplicación del régimen de precios de transferencia entre otras normas.

Muchos Grupos Multinacionales han optado por la creación de tesorerías centralizadas, que son entidades al interior del grupo encargadas de la administración del efectivo. Captan recursos de filiales superavitarias y los colocan en las entidades del grupo en déficit. Esta estructura no solo permite una adecuada administración de la liquidez al interior del grupo, lo cual es crítico para algunas industrias, sino que permite reducciones en costos transacciones derivados de la emisión de deuda o la colocación de recursos con terceros independientes. También, permite una adecuada supervisión de la estructura de endeudamiento de cada filial. La locación de dicha entidad centralizada es de vital importancia, dado que elegir una jurisdicción con tratados de doble imposición vigentes en muchos países, minimiza las retenciones generadas en el pago de intereses, optimizando los beneficios tributarios de la operación.

En conclusión, bajo el panorama actual la planeación en materia de precios de transferencia de las operaciones financieras al interior de grupos multinacionales es vital para garantizar que dichas transacciones puedan repercutir en beneficios económicos. Se deben crear políticas robustas que soporten el principio de plena competencia ante posibles auditorias de las autoridades tributarias. Crear una entidad para la administración de la caja pude convertirse en una herramienta formidable a los propósitos de estandarizar las transacciones financieras en el grupo, disminuir los costos transaccionales y supervisar la estructura de capital de todas las entidades del grupo.